Señales de tráficoMundial
401. Inspección del vehículo
Una inspección del vehículo es una comprobación oficial destinada a determinar si un vehículo es seguro, apto para circular y cumple los requisitos técnicos y medioambientales aplicables. Según el país y el tipo de vehículo, puede revisar frenos, neumáticos, dirección, suspensión, luces, emisiones, identificación y otros componentes relacionados con la seguridad. Las normas y periodicidad de las inspecciones varían entre países: algunos vehículos deben pasar inspecciones periódicas, mientras que otros también pueden requerirlas tras modificaciones importantes, un accidente, importación o cambio de propietario.
402. Llave
Una llave es un dispositivo utilizado para desbloquear un vehículo y autorizar su funcionamiento. Las llaves tradicionales emplean una hoja mecánica, mientras que los vehículos modernos suelen utilizar transpondedores electrónicos, mandos a distancia o sistemas sin llave que se comunican electrónicamente con el vehículo.
Muchas llaves modernas funcionan junto con un inmovilizador que impide arrancar el motor o activar el sistema de propulsión si no se detecta una llave autorizada. Por ello, las llaves de sustitución o duplicadas pueden necesitar programación electrónica para el vehículo.
403. Salpicadero
El salpicadero es la zona situada delante del conductor que muestra información importante sobre el vehículo y proporciona acceso a controles e indicadores de advertencia. Suele incluir velocímetro, nivel de combustible o batería, testigos, indicadores e información sobre motor, frenos y sistemas de seguridad. Los vehículos modernos pueden utilizar una pantalla digital de instrumentos en lugar de indicadores tradicionales. El conductor debe conocer los principales símbolos y reaccionar adecuadamente cuando aparezca un testigo de advertencia.
404. Limpiaparabrisas
Un limpiaparabrisas es un dispositivo que elimina lluvia, nieve, suciedad y humedad del parabrisas para mantener una visión clara de la carretera. La mayoría de los vehículos utiliza limpiaparabrisas eléctricos con escobillas de goma sustituibles y varias velocidades de funcionamiento, normalmente junto con un sistema lavaparabrisas. Las escobillas desgastadas o dañadas deben sustituirse cuando dejan marcas, saltan sobre el cristal o ya no limpian eficazmente.
405. Puertas
Las puertas permiten acceder al vehículo y ayudan a proteger a los ocupantes mientras está en movimiento. Deben abrir y cerrar correctamente, permanecer firmemente cerradas durante la conducción y disponer de bisagras, cierres y mecanismos de bloqueo en buen estado. Una puerta dañada o suelta puede crear un grave riesgo de seguridad, especialmente si puede abrirse de forma inesperada o no puede cerrarse correctamente.
406. Guantera
La guantera es un compartimento de almacenamiento integrado en el salpicadero delante del asiento del acompañante. Se utiliza habitualmente para guardar documentos del vehículo, el manual del propietario y otros objetos pequeños al alcance de la mano. Debe mantenerse cerrada durante la conducción para que no moleste a los pasajeros ni permita que objetos sueltos caigan al interior del vehículo. Conviene evitar guardar objetos de valor o elementos que puedan dañarse por las altas temperaturas que pueden alcanzarse dentro de un vehículo estacionado.
407. Visibilidad
La visibilidad es la capacidad del conductor para ver con claridad la carretera, otros usuarios y posibles peligros, al tiempo que hace visible el vehículo para los demás. Puede reducirse por oscuridad, niebla, lluvia, nieve, cristales sucios o empañados, deslumbramiento y objetos que obstruyan el campo de visión. El conductor debe mantener limpios los cristales, espejos y luces, retirar cualquier elemento que limite su visión y utilizar el alumbrado adecuado cuando la visibilidad disminuya.
408. Nieve
La nieve puede hacer que la carretera sea resbaladiza, reducir la visibilidad y aumentar considerablemente la distancia de frenado. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento y acelerar, girar y frenar suavemente para evitar perder el control. Antes de iniciar la marcha debe retirarse la nieve o el hielo de ventanas, espejos y luces, y según el país y las condiciones pueden ser necesarios neumáticos adecuados u otros equipos de invierno.
409. Hielo
El hielo puede hacer que una carretera sea extremadamente resbaladiza y reducir notablemente la adherencia, el control de la dirección y la eficacia de los frenos. Puede ser difícil de ver, especialmente cuando forma una fina capa transparente conocida como hielo negro. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento y acelerar, girar y frenar suavemente. Se requiere especial precaución en puentes, tramos sombríos y otros lugares donde el hielo puede permanecer incluso cuando el resto de la carretera parece despejado.
410. Lluvia
La lluvia puede reducir la visibilidad, la adherencia y el control del vehículo, además de aumentar la distancia de frenado. El agua sobre la carretera también puede provocar aquaplaning, cuando los neumáticos pierden contacto con el pavimento. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento, evitar maniobras o frenadas bruscas y utilizar las luces adecuadas cuando disminuya la visibilidad. Se necesita especial precaución durante lluvias intensas y cuando se acumula agua en las rodadas o en carreteras con mal drenaje.
411. Lluvia engelante
La lluvia engelante se produce cuando gotas de lluvia subenfriadas se congelan al entrar en contacto con carreteras, vehículos y otras superficies frías, creando una fina capa de hielo. Esto puede hacer que la carretera sea extremadamente resbaladiza aunque parezca simplemente mojada. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento y evitar aceleraciones, giros o frenadas bruscas. Puentes, zonas sombrías y carreteras sin tratar pueden volverse especialmente peligrosos, y las condiciones pueden cambiar rápidamente mientras continúa la lluvia engelante.
412. Niebla
La niebla puede reducir enormemente la visibilidad y dificultar la estimación de la velocidad, distancia y posición de otros usuarios. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento y utilizar las luces adecuadas sin deslumbrar a los demás. No conviene depender únicamente del vehículo que circula delante como referencia, y hay que estar preparado para cambios repentinos de visibilidad. Cuando la niebla es muy densa, detenerse en un lugar seguro puede ser la mejor opción.
413. Granizo
El granizo puede reducir la visibilidad, hacer que la carretera sea resbaladiza y crear condiciones peligrosas de forma repentina. Los granizos pueden acumularse sobre el pavimento y reducir la adherencia de forma similar al hielo o material suelto, mientras que los de mayor tamaño también pueden dañar el parabrisas y la carrocería. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento, evitar maniobras o frenadas bruscas y, si las condiciones se vuelven severas, considerar detenerse en un lugar seguro hasta que pase la granizada.
414. Luz solar
La luz solar puede reducir la visibilidad cuando el sol está bajo o cuando una luz intensa se refleja en carreteras mojadas, nieve, edificios u otros vehículos. El deslumbramiento puede dificultar ver semáforos, señales, peatones y otros usuarios. El conductor debe reducir la velocidad cuando sea necesario, mantener limpio el parabrisas, utilizar el parasol o gafas de sol adecuadas y dejar más espacio para reaccionar ante peligros que puedan quedar temporalmente ocultos por el resplandor.
415. Gafas de sol
Las gafas de sol pueden reducir el deslumbramiento y mejorar el confort visual al conducir con mucha luz, especialmente cuando el sol está bajo o se refleja en carreteras mojadas, nieve u otras superficies. Deben elegirse lentes que permitan seguir viendo claramente semáforos, señales y otros usuarios. Las lentes muy oscuras pueden reducir la visibilidad en túneles, de noche o con cambios de iluminación, por lo que deben retirarse cuando dificulten ver la carretera con seguridad.
416. Sal
La sal se utiliza habitualmente para deshelar y prevenir la formación de hielo en las carreteras durante el invierno. Reduce el punto de congelación del agua, ayudando a impedir que se forme hielo o a derretir nieve y hielo existentes. Las autoridades pueden esparcir sal seca, sal húmeda o salmuera antes o durante condiciones de congelación. Mejora la seguridad, pero el conductor debe seguir reduciendo la velocidad y adaptándose a superficies resbaladizas, ya que las carreteras tratadas pueden seguir siendo peligrosas durante nevadas intensas, lluvia engelante o temperaturas muy bajas.
417. Aire acondicionado
El aire acondicionado ayuda a controlar la temperatura y humedad dentro del vehículo y puede mejorar el confort y la visibilidad. En tiempo caluroso enfría el habitáculo, mientras que en condiciones húmedas ayuda a eliminar humedad del aire y desempañar los cristales con mayor rapidez. Debe utilizarse de forma que mantenga una temperatura confortable sin crear diferencias excesivas, y el sistema debe recibir mantenimiento para que siga funcionando eficazmente.
418. Aquaplaning
El aquaplaning se produce cuando se forma una capa de agua entre los neumáticos y la superficie de la carretera, haciendo que los neumáticos pierdan contacto con el pavimento. La dirección, frenado y aceleración pueden volverse entonces mucho menos eficaces. El riesgo aumenta con la velocidad, el agua acumulada y los neumáticos desgastados. El conductor debe reducir la velocidad con lluvia intensa, evitar giros o frenadas bruscas y asegurarse de que los neumáticos estén en buen estado y tengan suficiente profundidad de dibujo.
419. Gravilla suelta
La gravilla suelta consiste en pequeñas piedras o áridos que quedan sobre la superficie de la carretera, a menudo después de obras o tratamientos del pavimento. Puede reducir la adherencia, aumentar la distancia de frenado y ser proyectada por otros vehículos, causando posibles daños en parabrisas u otros vehículos. El conductor debe reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguimiento y evitar aceleraciones, frenadas o giros bruscos. También conviene dejar más espacio respecto a otros vehículos cuando sus neumáticos puedan lanzar piedras.
420. Ángulo muerto
Un ángulo muerto es una zona alrededor del vehículo que el conductor no puede ver directamente ni mediante los espejos. Su tamaño varía según el vehículo y puede ser especialmente grande en camiones, autobuses y otros vehículos altos. El conductor debe ajustar correctamente los espejos y comprobar los laterales antes de cambiar de carril, girar o iniciar la marcha. Ciclistas, peatones y motociclistas también deben evitar permanecer junto a vehículos grandes donde el conductor podría no verlos.
421. Distracción
La distracción es cualquier elemento que desvía la atención del conductor de controlar el vehículo con seguridad y observar la carretera. Entre las distracciones habituales están el teléfono móvil, sistemas de navegación, pasajeros, comer, ajustar controles o apartar la mirada del tráfico. Puede ser visual, manual o mental y aumentar considerablemente el tiempo de reacción. El conductor debe mantener la atención en la vía, preparar navegación y otros ajustes antes de iniciar la marcha y evitar actividades que interfieran con una conducción segura.
422. Emociones
Las emociones pueden influir en la atención, juicio y comportamiento al volante. La ira, estrés, miedo, tristeza o excitación pueden hacer que el conductor se distraiga, pierda paciencia o asuma más riesgos. Las emociones intensas también pueden afectar a la concentración y al tiempo de reacción. El conductor debe reconocer cuándo su estado emocional está interfiriendo con una conducción segura y, si es necesario, reducir la velocidad, hacer una pausa o detenerse en un lugar seguro hasta sentirse capaz de continuar con calma y atención.
423. Agresividad al volante
La agresividad al volante es un comportamiento agresivo, hostil o intimidatorio de un usuario hacia otros en el tráfico. Puede incluir tocar el claxon en exceso, circular demasiado cerca, gritar, hacer gestos amenazantes, bloquear a otro vehículo o realizar maniobras deliberadamente agresivas. La ira puede reducir el juicio y aumentar la asunción de riesgos, convirtiendo un pequeño conflicto en una situación peligrosa. El conductor debe evitar la confrontación, mantener la calma, dejar una distancia segura y nunca responder con conductas agresivas.
424. Salud
La salud puede afectar a la capacidad de una persona para conducir con seguridad. Enfermedades, lesiones, mala visión, movilidad reducida, fatiga, determinadas afecciones médicas y algunos medicamentos pueden interferir con la concentración, tiempo de reacción, juicio o control del vehículo. Los conductores deben reconocer cuándo su estado físico o mental puede hacer insegura la conducción y buscar consejo médico cuando sea necesario. En algunos países determinadas enfermedades deben declararse y pueden requerir un reconocimiento médico o restricciones en el permiso de conducir.
425. Epilepsia
La epilepsia es una afección neurológica que puede causar crisis recurrentes, con posibles cambios en la conciencia, movimiento, sensaciones o estado de alerta. Como una crisis puede impedir temporalmente controlar un vehículo con seguridad, la epilepsia puede afectar a la aptitud para conducir y a los requisitos del permiso. Las normas varían entre países y suelen depender del tipo de crisis, tiempo sin episodios, tratamiento y valoración médica. Cualquier persona que sufra una crisis debe seguir las normas aplicables y solicitar asesoramiento médico antes de volver a conducir.

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